En nuestro grupo hay de todo. Quienes se pasan el día haciendo deporte y los típicos gandules a los que tienen que arrastrarnos para que cojamos la bici. Bueno… así era al principio, cuando aún no habíamos descubierto el placer de viajar en bici. Luego le fuimos tomando cariño y, de pronto, al volver del Danubio, la bicicleta se había metido en nuestras vidas y… de no utilizarla nunca pasamos a dar pequeños paseos por nuestra isla.
Es un detalle importante si eres un principiante:

No se trata de ciclistas que deciden hacer un viaje en bici, sino al contrario. Viajeros a los que se les ocurre utilizar la bici y, como les gusta, continúan pedaleando.

Desde entonces salimos en bici todos los fines de semana y hacemos aproximadamente 50 kilómetros. Son duros, porque vivimos en Gran Canaria, y es una isla muy montañosa.
Luego, para mantenerson en forma entre semana, hemos comprado una bicicleta de spinning ¿Porqué de spinning? La respuesta es sencilla. Porque te coloca en la misma postura que la bicicleta con la que vas a viajar. Otros modelos de bicicleta estática, tienen un gran sillín y vas muy cómodo y derechito sobre él… pero cuando sales a la carretera, o te vas de viaje no estas acostumbrado a esa postura, y de ahí vienen las incomodidades y los dolores. Te costará entre 200 y 500 euros. Pero si no tienes sitio en casa, porque ya tienes la bicicleta dentro y te ocupa mucho ¿Cómo vas a meter una bicicleta de spinning? Pues te haces con un rodillo. Pones tu bicicleta encima y santo remedio. Cuestan desde 150 a 400 euros./br> Cualquiera de estas opciones te facilita las cosas, porque basta que tengas una hora libre en casa para que te cambies y hagas un poco de bicicleta. En media hora sudas de lo lindo, y si lo haces una o dos veces entre semana, con la salida del fin de semana, ya tienes bastante. ¡Estás hecha un toro! Y ni siquiera hace falta que lo hagas todo el año, basta con que empieces dos o tres meses antes del viaje. Luego… pues claro… si tienes un puente libre o un fin de semana largo, pues tía, no seas gandula y sube a la bicicleta.
Así nos mantenemos en forma. Una o dos horitas entre semana y la salida de los domingos. No es mucha cosa, pero tenemos nuestros trabajos, nuestras familias, y otras ocupaciones que nos impiden llevar una formación más adecuada
No es tan difícil, solo tienes que buscar el hueco… y respetarlo. Después, cuando se acerca el viaje, tratamos de esforzarnos un poco, y somos más constantes.
El entrenamiento se basa en tres ejes fundamentales: el cardiovascular, el muscular y el mental, y en función de cómo los combines pueden darse varias situaciones distintas, pero a nuestro parecer solo tres combinaciones tienen verdadero interés, a saber:

entrenamiento

La falsa seguridad

Eje muscular: Sientes las piernas sobradas y puedes con lo que te echen.
Eje cardiovascular: Pulsaciones a un ritmo adecuado, respiración pausada.
Eje mental: Estoy hecha un toro. Vámonos de viaje mañana.
Conclusión: ¡Gandula! Ponte a trabajar que así no llegarás a nada.

El principiante abatido

Eje muscular: las piernas no me dan para mas. Estoy acabada.
Eje cardiovascular: Pulsaciones un poco aceleradas, respiración pausada.
Eje mental: No voy a ser capaz. Es demasiado.
Conclusión: Pero tía, ¿qué quieres el primer día?

Morir de éxito.

Eje muscular: las piernas no me dan para mas. Estoy acabada.
Eje cardiovascular: Palpitaciones. Me ahogo, no entra todo el aire que necesito.
Eje mental: No valgo para la bici. Mi cuerpo es incapaz de semejante ejercicio.
Conclusión: Llegarás lejos. Lograrás todo lo que te propongas.
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