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2 culotes, 2 malliots y 2 pares de calcetines.

Un culote es un pantaloncito elástico de licra (generalmente negra), que está acolchado en la zona de apoyo del sillín. Es una prenda fundamental y merece la pena buscar uno de buena calidad para el viaje.
Un malliot es la camiseta de licra típica de los ciclistas (puede haberlas con cremallera en la pechera y con bolsillos en la parte inferior de la espalda, y algunas incluso tienen colores reflectantes). Hay quien piensa que solo deben vestir así los ciclistas profesionales, y les avergüenza hacerlo. Pero piensa un poco, si los ciclistas visten así… será por algo.
Llevar ropa interior bajo el culote no es adecuado, pues la presión del sillín sobre nuestras partes nobles potencia la acción de las costuras y los pliegues sobre nuestra piel, siendo responsable de rozaduras innecesarias, que luego, al seguir pedaleando, son muy difíciles de curar (ver capítulo de lesiones). Para los hombres el asunto es bien sencillo, no solemos ponernos ropa interior bajo el culote, eso es todo. Algunas mujeres, por las particularidades de su anatomía, deciden llevar las bragas debajo, pero eso no significará que incluyamos las bragas en el apartado de ropa de bici, pues usarán las de la tarde previa. Ya explicamos esto al lado, en el apartado de la secuencia de la ropa.
Además de todo ello llevaremos unos zapatos deportivos para la bici, cómodos y a los que ya les hayamos dado un buen uso en casa, para evitar ampollas y rozaduras (si llevas tu propia bici y sueles usar los zapatos con enganches… pues esos).

Abrigo para la bici:

Nuestro primer consejo es que no te precipites sobre la bici a la hora de ponerte la ropa de abrigo. Piensa que una vez que empiezas a pedalear la temperatura corporal aumenta y no tienes sensación de frío. Sí debes tener cuidado en ese interín que transcurre desde que sales del alojamiento hasta que te subes a la bici.
El abrigo de la bici es bien sencillo: Unas mangas, unas perneras, una braga de cuello y un cortavientos. Las mangas y las perneras habrá que comprarlas en una tienda especializada, suelen ser de licra y llevan una tira de silicona en el extremo superior para que no se escurra durante el pedaleo. Tienen la ventaja de que no suponen un peso excesivo y que las puedes dejar remangadas en tobillos o muñecas sin tener que quitártelas completamente.
El cortavientos y la braga de cuello vale cualquiera, si bien existen impermeables más adecuados a los ciclistas que protegen las zonas que más suelen mojarse durante la marcha (la entrepierna y las nalgas).

Secuencia de la ropa:

Todos los días realizamos la misma secuencia. Cuando llegamos a nuestro destino lavamos la ropa que traíamos puesta y volvemos a usarla al día siguiente, salvo que aún estuviera mojada, en cuyo caso emplearíamos la de repuesto y utilizaríamos la recientemente lavada para el día siguiente. Después de lavarla y ducharnos nos ponemos una muda de ropa de calle, que emplearemos esa tarde, la tarde siguiente y la otra (solo un par de horas), un total de 3 días. Si somos de los que vamos a usar ropa interior bajo el cullote (que no aconsejamos) lo que haremos es ponernos por la mañana la ropa interior que ya estrenamos la tarde anterior (tendríamos que llevar más ropa interior para el viaje, o lavarla más a menudo).

Lavado de la ropa de bici:

Lavar la ropa de bici todos los días es un engorro que a nadie apetece. Hemos diseñado una técnica muy burda que hace esta labor más llevadera, si bien a muchos les puede parecer poco higiénica.
Cuando ya tenemos nuestra habitación y estamos instalados en ella lo primero es la ducha. Pues bien, nos metemos en la ducha con ropa y todo. Nos rociamos con agua y nos enjabonamos aún con la ropa puesta. Nos vamos quitando la ropa y dejándola caer en el suelo del plato de ducha o bañera (siempre que el suelo esté menos sucio que la ropa), y la vamos pisoteando como quien pisa la uva en vendimia. Cuando nos hemos quitado toda la ropa seguimos pisoteándola mientras nos enjabonamos el cuerpo y mientras nos aclaramos con agua… seguimos pisoteando. Por lo general necesitas un poco más de tiempo pisoteando y aclarándote el jabón del cuerpo para que se aclare también el jabón de la ropa que pisoteas… pero no suele ser mucho más. Recoges la ropa y la tuerces (pasándola por detrás de una barra o tubo. A veces vale el propio grifo), y la tiendes allá donde puedas. Como es de licra suele estar seca a la mañana siguiente, y si no lo está, no importa, te pones la de repuesto y dejas esta para el día siguiente.
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