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LAS ALFORJAS
Las alforjas son nuestras compañeras de viaje. Si vives en una gran ciudad no vas a tener problemas en encontrar unas buenas, pero si como nosotros vives en una provincia, la cosa cambia. Las alforjas de viaje son un producto con poca salida y pocas tiendas las van a tener disponibles. Siempre hay alguna, pero son alforjas sin pretensiones, de lona sencilla que no resulta muy práctica para un viaje tan largo.
La alforja que necesitas para este viaje debe ser:
Impermeable. Es la única cualidad imprescindible. Aunque muchas se venden como impermeables a la hora de la verdad entra agua. La verdaderamente impermeable es aquella de lona plastificada. Y muchas de las que son de lona plastificada lo son solo en las zonas más expuestas, pero no en todos lados y, cuando te pasas 8 horas bajo la lluvia, te aseguro que se moja.
Tener un asa. Todos los días tienes que transportar las dos alforjas desde tu habitación de hotel a la bici y de la bici a tu habitación de hotel. Parece una tontería pero llegarás cansado y, cuando estén llenas, cada alforja pesará 7 kgr. aproximadamente. Creeme, un asa te va a resultar muy práctica.
Ser fácil de quitar y poner. Generalmente disponen de un gancho sencillo y otro de seguridad. Ten cuidado con esto, porque si estos elementos son de plástico, es fácil que con un golpe se rompan. La alforja no es para un solo viaje… sino para toda la vida. Si no dispone de un gancho de seguridad es fácil que con los baches del camino se salga y caiga al suelo. Eso te obligaría a llevarla siempre sujeta con un pulpo y aunque no supone un gran trabajo… es un engorro.
Mejor si tiene diversos compartimentos. El diseño de la alforja es muy sencillo, y por naturaleza es incómoda. Encontrar la ropa o cualquier útil es bastante complicado porque está todo apilado, unas cosas encima de otras. Si dispone de algún compartimento o bolsillo te puede facilitar esa labor. Tampoco tantos que después no tengas las cosas a la vista ni recuerdes en qué bolsillo las pusiste.
La empresa Ortlieb (ortlieb.com) tiene alforjas muy chulas y con bastantes garantías. No son las que nosotros llevamos pero por lo que hemos visto en nuestros viajes, son de lo mejorcito.
¿CÓMO LLEVARLO?
Desde que hemos descubierto las bolsas de vacío nuestra vida ha cambiado. Tienen varias ventajas: Te permiten clasificar la ropa (por días, por tipo o por actividad), son completamente impermeables (si tu alforja no lo es resulta un alivio), al sacar el aire disminuye mucho el volumen (y dado que dispones de poco espacio, es más fácil meter y sacar las cosas). No transmiten olores (útiles para la ropa sucia). Las hay de distinto tamaño y con diferentes sistemas de succión. Busca en un supermercado o en una tienda de menaje (suelen estar donde la ropa de cama). Tienen el inconveniente de que una vez succionado el aire el contenido es poco o nada flexible. También puedes usar las bolsas para congelar alimentos, tienen prácticamente las mismas ventajas excepto que no disminuye el volumen.
¿CÓMO LAS FACTURAMOS?
Las alforjas suponen dos bultos y, por comodidad y porque a veces las lineas aéreas solo permiten un bulto por pasajero, solemos unir una a la otra. A la ida lo hacemos en casa y es todo más fácil. Primero las sujetamos espalda contra espalda, empleando el pulpo o elástico de coche. Después las envolvemos con papel plástico de cocina y finalmente con cinta de embalar, con la cual hacemos un asa. A la vuelta depende del material que encuentres. Nos hemos visto en la tesitura de usar un mantel de hule, porque no encontrábamos otro tipo de plástico… pero resultó ser muy estético y resistente.
LA BICI
Si decides llevar tu propia bici debes de estar preparado para lo que implica. Unas semana antes del viaje buscas una tienda de bicis y les pides unas cajas (ellos las tiran) para empaquetarlas en casa. No es difícil. Hay tutoriales en youtube que te explican cómo se hace (pincha para ver el vídeo). Lo primero es montar la caja. Quitar el manillar, rueda delantera y pedales. Bajar el sillín. Desinflar las ruedas hasta una presión intermedia (no es bueno que la llanta toque el suelo). Proteges las partes más delicadas con goma espuma, poliuretano expandido o cualquier tipo de protector y fijas las partes que queden sueltas al cuadro con cinta de embalar. Lo metes todo en la caja y la cierras bien con cinta de embalar… y listo.
Te dará más problemas a la vuelta. Buscar una tienda de bicicletas en un país extranjero no es tan fácil. Ten en cuenta que no lo conoces, que se habla otro idioma, que necesitas cajas para todo el grupo y que tú mismo te trasladas en bicicleta. A veces no tienen cajas suficientes y tienes que ir de una tienda a otra. Luego llevarlas al hotel sobre tu propia bici y, en el hotel, buscar un espacio amplio para empaquetarlas todas (lo mejor es el garaje). Luego, para ir al aeropuerto tendrás que pedir uno o dos taxis suficientemente grandes (furgoneta).
El trayecto por vuelo suele costar 75 euros como equipaje especial, y hay que reservarlo con tiempo.
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